Antes, para cambiar el mundo había que aprobar una ley o empezar una guerra. Ahora basta con crear un hashtag.

Ethan Zuckerman.

En este momento la sociedad ha perdido mucha confianza en las instituciones, gobiernos, empresas, etcétera. Esa falta de confianza tiene sentido. Sin embargo, hemos empezado a ceder nuestros datos a grandes compañías como Facebook y Google sin darnos cuenta de que lo estábamos haciendo (o sin leer las letras pequeñas). Zuckerman sabe lo que significa construir una tecnología que molesta a la gente. En la década de 1990 creó lo que se convirtió en uno de los objetos más odiados en Internet: el anuncio emergente (pop-up). El objetivo era mostrar un anuncio en una página web sin que pareciera que el anunciante respaldaba necesariamente el contenido de la página. En cualquier caso, acabó disculpándose por todo internet: “Nuestras intenciones fueron buenas”. Ethan Zuckerman, Director del Centro de Medios Cívicos en el MIT y profesor asociado del MIT Media Lab (EE. UU.) habló con MIT Technology Review sobre cómo las redes sociales han empezado a controlarnos y no al revés.

¿Usa la gente la tecnología para forzar el cambio?

Antes, el instrumento de cambio eran las leyes. Pero ahora se usan cada vez menos, en lugar de eso, forzamos las reglas del mercado y las fuerzas tecnológicas. El movimiento #AmíTambién o #MeToo es un ejemplo de una campaña sobre la normalidad. Básicamente se trata de decir: “Vamos a cuestionar cómo las personas hablan de abuso sexual y acoso sexual”. Cuando cambiemos esa norma, habrá otras piezas legales, piezas de mercado, que entrarán en juego. Pero su objetivo principal consiste en cambiar la forma de ciertas conversaciones.

Captura de pantalla 2018-03-22 a las 5.14.00 p.m.

La clave de todo esto radica en que si no se puede lograr un cambio social a través del modelo tradicional de educación cívica, ahora tenemos un conjunto completamente nuevo de herramientas, y las personas están empezando a aprender a usarlas. Sin embargo, todo este entorno se muestra torpe y caótico, y las políticas de las redes sociales cualquier día cambian arbitrariamente y realmente no parece importar mucho.

Ambas redes sociales controlan una parte muy importante de nuestras vidas, pero no tiene por qué ser así. Además de abandonarlas del todo, tu puedes manipularlas y configurarlas a tu antojo, limitar los datos que comparte e incluso crear tu propia red social. Millones de nosotros utilizamos las redes sociales para ayudarnos a mantenernos en contacto con amigos y familiares, para estar al día de las últimas noticias y compartir memes. Pero, como estamos viendo, estos beneficios tiene un precio. Las redes sociales son ‘gratuitas’, pero por debajo de la mesa el usuario paga con sus datos, información personal y valiosa que no siempre se usa de acuerdo con sus intereses.

El pasado viernes, Facebook prohibió el acceso a su plataforma a Cambridge Analytica después de que se revelara que la empresa de extracción de datos había obtenido información de millones de usuarios a los que no debería haber tenido acceso. Además, se descubrió que la compañía había usado esos datos para favorecer la campaña electoral del actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en 2016. El escándalo es el último ejemplo de las acciones de manipulación que la red social más grande del planeta está llevando a cabo. Ahora, Facebook es más grande que muchas religiones organizadas. Por el lado de Twitter, con varios años de troles, odio desmedido y noticias falsas, está pidiendo ayuda externa para encontrar una forma de medir la salud de las conversaciones que alberga. Algo errado y poco consecuente con la cantidad de opciones que nos ofrece internet para comunicarnos.

Es claro que tanta cantidad de información en algún momento se saliera de control. Y en su intento de arreglar esta situación, en el caso de Facebook y Twitter, simplemente están limitando el contenido y apoderándose de nuestro feed para mostrarnos lo que ‘sus políticas decidan’. No podemos entregar nuestra vida a las redes, ya tienen nuestros datos; es suficiente.

Los algoritmos de Facebook y Twitter controlan gran parte de lo que usted ve en su muro de noticias. Es por esto que ves las publicaciones de tu mejor amigo, pero no las de un antiguo compañero de universidad con el no interactúas mucho online. Es decir, los algoritmos son los que hacen que usted sólo reciba noticias de ciertas fuentes y no de otras.

Pero el funcionamiento de los algoritmos se puede alterar con herramientas como Gobo, un proyecto del Centro de Medios Cívicos del MIT Media Lab (EE. UU.). Gobo se conecta con sus cuentas de Twitter y Facebook y le permite controlar con precisión sus muros de noticias. Los controles te permiten ajustar factores como el nivel de seriedad de las noticias que recibe, qué porcentaje de publicaciones ve de hombres o mujeres, y la cantidad de diversidad política a la que quiere estar expuesto. Esta herramienta también te permite ver qué se eliminó de su muro y por qué.

gobo.png

Ahora, si los algoritmos controlan tu muro… ¿Qué pasa si prefieres no interactuar con tu muro de noticias? Intenta usar herramientas como Feedless, una aplicación para iPhone que bloquea gran parte del contenido en Facebook, Instagram y Twitter en tu navegador Safari de iOS (es gratis para usarlo con tu muro de Facebook, pero si quieres hacer lo mismo con otras redes, tendrás que pagar ocho euros por año para bloquear los muros de noticias de las otras plataformas)

Cuando se activa para Facebook, el usuario seguirá viendo su perfil completo y notificaciones, así como cualquier publicación relacionada con esas notificaciones. También puede publicar actualizaciones de estado, pero su muro de noticias, el contenido conducido algorítmicamente, simplemente desaparece.

Pese a que ahora es duro desprenderse de nuestras redes sociales, hay otras muchas comunidades online a las que puede unirse, y muchas se enfocan en tus intereses específicos. ¿Te gustan los libros? Prueba Litsy. ¿Si lo tuyo es el diseño y presumir de tus proyectos? Puedes usar Dribbble, o mejor aun, quieres conectarte de forma anónima y opinar abiertamente sobre lo que sucede allí? Puedes usar Blind.

¿Alguna vez se ha preguntado qué tipos de datos sobre usted comparten Twitter y Facebook con los anunciantes? En Twitter no es tan difícil averiguar cómo se segmentan los anuncios. Esto permite, cambiar la segmentación a la que se asocia su perfil, o hacer que sea imposible segmentarle, punto.

Captura de pantalla 2018-03-22 a las 5.31.07 p.m.Si hace clic en el menú de “Sus datos de Twitter”, podrá ver todo tipo de información sobre usted que la red social ha recopilado, incluida una lista llamada “Intereses de los socios”, que muestra todo lo que esos ‘socios’ (es decir, los anunciantes) creen que te gusta. Así que si te aparece publicidad de productos para mujeres embarazadas y eres una persona de sexo masculino, habrá que preguntarse por qué ¿WTF?

Fuentes:

https://www.technologyreview.es/s/9986/dar-el-control-de-nuestra-vida-digital-un-par-de-empresas-es-un-error

https://www.technologyreview.es/s/10087/seis-estrategias-para-evitar-que-facebook-y-twitter-le-manipulen

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